TEGUCIGALPA, Honduras
El presidente de la Comisión de Educación del Legislativo, Arnold Burgos, presentó ante el Congreso Nacional un proyecto de ley para regular el uso de teléfonos inteligentes en los centros de educación del país.
El proyecto del legislador nacionalista por Francisco Morazán busca la regulación de teléfonos en las aulas e implementar el desarrollo de sensibilización dirigida a maestros, personal administrativo, estudiantes y padres de familia, para que el uso de este aparato solo sea en casos de emergencia.
Al presentar el anteproyecto, el diputado afirmó que “las aulas de clases han sido un espacio sagrado destinado únicamente para el aprendizaje”.
También enfatizó que el uso de estos aparatos tecnológicos ha alterado la educación y que la regulación se aplicaría en los tres niveles básicos.
«El uso constante de redes sociales, juegos y notificaciones fragmenta la atención de los estudiantes, generando un fenómeno conocido como ‘atención dividida’ y al permitir que los dispositivos permanezcan encendidos durante las horas de clase, la absorción de contenidos cae drásticamente», dijo.
Dicha situación «se traduce en un menor rendimiento académico y en un rezago estructural del sistema educativo», argumentó el parlamentario en su anteproyecto.
Burgos aclaró que su propuesta no busca prohibir el uso de los celulares en centros educativos, únicamente regular su uso.
“En su momento pensé en prohibir el ingreso de teléfonos inteligentes… la semana pasada tuve una reunión con el presidente Tomás Zambrano y se vienen proyectos importantes para tratar de dotar a todos los estudiantes del sistema público de tabletas; entonces, sería ilógico prohibir un teléfono», expresó.
La iniciativa de Burgos busca implementar protocolos para el uso de teléfonos inteligentes en los centros educativos privados y públicos; el uso solo será con excepciones como salud y emergencia justificadas.
La propuesta tiene como fin evitar la falta de respeto en los centros educativos y establece que las autoridades de la Secretaría de Educación deben desarrollar y ejecutar programas de sensibilización, formación y capacitación dirigidos a estudiantes, docentes, personal administrativo, padres de familia, orientados a promover el uso responsable, seguro y ético de los dispositivos electrónicos en escuelas y colegios.
El control del uso de teléfonos inteligentes dentro de las aulas de clase se practica en varios países del mundo, siendo Francia uno de los primeros en establecer una prohibición nacional.
En ese país europeo, el Gobierno determinó que los alumnos no deben usar celulares durante la jornada escolar en los niveles de primaria y secundaria, salvo en casos educativos o de necesidad especial.
Por su parte Italia, Hungría y los Países Bajos también han adoptado medidas similares que restringen el uso de teléfonos móviles en las aulas, permitiéndolos únicamente cuando son necesarios para actividades pedagógicas o por razones médicas.
También en España la mayoría de las comunidades autónomas han establecido normas que limitan o prohíben el uso de celulares en los centros educativos, especialmente en la educación básica.
China prohíbe que los estudiantes lleven teléfonos móviles a la escuela sin autorización expresa de los padres y del centro educativo, mientras que Brasil ha avanzado en la implementación de políticas para restringir su uso durante las clases.
«Estas medidas reflejan una tendencia internacional orientada a favorecer un ambiente de aprendizaje más seguro y con menos distracciones», apuntó Burgos en sus consideraciones para plantear la normativa.





