TEGUCIGALPA, Honduras
Las negociaciones en el Congreso Nacional para aprobar la reforma integral al subsector eléctrico volvieron a caer, luego de que una sesión que generaba expectativas de acuerdo entre las principales bancadas no lograra concretar los consensos necesarios para llevar el proyecto a su tercer y último debate.
Con este nuevo revés, la iniciativa acumula ya varios meses sin poder ser sometida a votación en el pleno.
Durante la sesión más reciente surgieron expectativas sobre una posible aprobación de la reforma, luego de que el Congreso Nacional había señalado avances hacia un acuerdo entre el oficialismo y la oposición.
Sin embargo, los acuerdos finales no lograron cerrarse y la falta de consenso en algunos puntos específicos volvió a frenar el proceso, manteniendo en suspenso la discusión legislativa.
El diputado nacionalista Jonathan Laínez confirmó que las distintas bancadas continúan analizando el contenido de las propuestas relacionadas con la industria eléctrica, sin que exista todavía una fecha definida para retomar la discusión en el pleno.
El proyecto, impulsado originalmente por el Poder Ejecutivo, plantea transformar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) en tres unidades independientes para separar las funciones de generación, transmisión y distribución.
Para su aprobación se requieren 65 votos en el Congreso, lo que obliga al Partido Nacional a lograr el respaldo de la bancada del Partido Liberal, que ha mantenido observaciones propias sobre el contenido de la reforma, particularmente en lo relacionado con garantías patrimoniales para los bienes de la estatal eléctrica.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, ha insistido en que las reformas continúan en negociación y ha descartado que la iniciativa haya fracasado, señalando que el proyecto solo podría considerarse fracasado si llegara a votación sin conseguir los votos necesarios para su aprobación.
No obstante, otros legisladores de la Comisión de Energía han reconocido en distintos momentos que el proceso se encuentra empantanado, ante la dificultad para reunir el respaldo suficiente dentro de las propias bancadas.
Ante la falta de avances legislativos, se mantiene sobre la mesa la posibilidad de que el Poder Ejecutivo recurra a decretos ejecutivos, conocidos como PCM, para atender de manera temporal algunos de los asuntos energéticos que están dentro de su competencia, entre ellos una eventual licitación de corto plazo para la compra de energía.
Sin embargo, tanto legisladores como representantes del sector privado han señalado que esta vía no sustituiría los alcances de una reforma integral aprobada por el Congreso Nacional mediante ley.
Mientras tanto, el proyecto permanece a la espera de que las bancadas logren reunir los votos necesarios para llevarlo a votación en el pleno, en un proceso que continúa marcado por avances puntuales seguidos de nuevos estancamientos.





