TEGUCIGALPA, Honduras
El Congreso Nacional retoma este lunes la discusión de la reforma al sistema eléctrico y sustituyó el dictamen que ya había pasado por dos debates por un texto actualizado, que se buscaría aprobar en un solo debate.
El presidente del Congreso, Tomás Zambrano, habló de un consenso avanzado entre bancadas y planteó el martes 1 de septiembre como fecha posible de votación.
El nuevo dictamen incluye observaciones del Poder Ejecutivo, medidas de eficiencia para el mismo, ajustes en tarifas y subsidios, mayor transparencia en las licitaciones, protecciones para familias de bajos ingresos y disposiciones orientadas a impedir la privatización de activos estatales.
El Partido Liberal se declaró en oposición constructiva, condicionando su respaldo a que no suba la tarifa eléctrica, se mantenga un precio justo para los grupos vulnerables y se blinde explícitamente el texto contra una eventual privatización.
Libre, en cambio, mantiene su rechazo a la reforma tal como está planteada: sostiene que la ENEE puede rescatarse con el marco legal vigente, sin alterar la naturaleza jurídica de sus activos, y ha hecho de la no privatización el eje central de su posición, con voto unificado en su bancada.
Desde la presidencia del Congreso se insiste en que la propuesta no implica privatización y que su objetivo es mejorar la transmisión, distribución, generación y despacho de energía.
Los actores que respaldan la reforma también piden garantías del Ejecutivo sobre tarifas justas y subsidios para la población vulnerable.
Queda pendiente, además, la formación de una mesa técnica con un plazo de 60 días para revisar temas como el fomento de energías renovables, el combate al hurto de energía y las pérdidas financieras del sistema.





