MOSCÚ, Rusia
Las empresas petroleras rusas están listas para iniciar la exportación de diésel, declaró el vice primer ministro ruso, Alexandr Nóvak, en el marco de la Semana Rusa de la Energía celebrada en Moscú del 14 al 16 de octubre. También detalló los plazos previstos para completar los trámites necesarios.
«Para poder realizar las entregas, es necesario formalizar los contratos, cargar el combustible, fletar el buque y enviarlo. Todo esto lleva entre dos y tres semanas. Por eso es necesario concretar los acuerdos lo antes posible», precisó.
Con ello, aseguró que las empresas nacionales ya están listas para realizar el embarque «en cualquier momento» e indicó que actualmente se están llevando a cabo negociaciones sobre contratos comerciales para el suministro de diésel desde Rusia a Estados Unidos y a los mercados mundiales, donde hay una gran demanda de este hidrocarburo.
En cuanto a las entregas de gasolina importada en Rusia, Nóvak destacó que son estables y constituyen aproximadamente el 10% del mercado nacional. Asimismo, añadió que las importaciones de gasolina persistirán al menos hasta finales de año para abastecer el mercado interno y aumentar las reservas.
«Al menos hasta finales de año seguiremos importando [la gasolina], porque necesitamos abastecer el mercado interno y, por otro lado, aumentar las reservas, que redujimos durante el verano para sostener el mercado interno», recalcó.
Además, Nóvak informó que se está debatiendo la posibilidad de vender el combustible de clases ecológicas inferiores únicamente a través de la bolsa para garantizar la transparencia de las transacciones.
En lo que se refiere a la cuestión de una posible prohibición para exportar gas licuado del petróleo (GLP) para quienes no sean productores, el vice primer ministro ruso señaló que, aunque todavía no hay una decisión así, el Ministerio de Energía ruso está barajando esa opción teniendo en cuenta la situación actual de este hidrocarburo en el mercado.
Anteriormente, el presidente de EEUU, Donald Trump, informó que, durante una conversación telefónica celebrada el 9 de octubre con su homólogo ruso, Vladímir Putin, se había llegado a un acuerdo sobre el suministro de diésel desde Rusia al mercado mundial y al estadounidense en particular.
Moscú, por su parte, calificó el acuerdo de «muy beneficioso», dado que satisface los intereses de ambos países, así como los de los mercados energéticos mundiales. (Con información de Sputnik).





