TEGUCIGALPA, Honduras
El conflicto entre el Colegio Médico de Honduras (CMH) y el Gobierno cumple este viernes 40 días sin una solución. Las asambleas informativas, iniciadas el 7 de septiembre, mantienen suspendida la consulta externa en los hospitales y centros de salud públicos del país, mientras miles de pacientes siguen sin recibir atención o con sus cirugías postergadas.
La reunión de la mesa técnica entre ambas partes, celebrada este jueves, terminó sin acuerdo para poner fin a las medidas.
El subsecretario de Salud, Eduardo Midence, aseguró que, al 15 de octubre, quedaban cerca de 200 médicos con pagos pendientes, 195 de ellos con contrato y el resto bajo interinato.
Afirmó que los médicos con plaza permanente ya recibieron sus salarios y que no hay deuda con ese grupo. Según sus cifras, el 97 por ciento de los profesionales bajo contrato e interinato ya cobró, por lo que pidió a ese grupo reincorporarse a sus labores.
Desde Casa Presidencial, el asesor Marvin Ponce habló de un 96 por ciento de médicos pagados, y la designada presidencial María Antonieta Mejía hizo un llamado al gremio a retomar la atención.
Funcionarios de Salud han acusado al colegio de afectar el acceso de los pacientes a los servicios, mientras que la Secretaría de Trabajo ha advertido que podría aplicar la ley.
El CMH reconoce avances en las acreditaciones, pero rechaza que el 97 por ciento tenga sus cuentas saldadas. Su representante en la mesa técnica, Héctor Carranza, explicó que algunos médicos han recibido uno o dos meses de salario, pero aún les quedan varios pendientes, y que pagar una parte de la deuda no equivale a cumplir con la totalidad.
El presidente del gremio, Samuel Santos, consideró insuficiente la propuesta de pagar a 20 médicos por semana, dado el número de profesionales que llevan meses esperando, y afirmó que las asambleas se suspenderán en cuanto se pague a todos.
Aunque el pago de salarios es el principal punto, no es la única demanda: el gremio mantiene una lista de 15 exigencias que incluye contratos, reintegro de médicos despedidos, reajustes salariales y un mayor presupuesto para salud.
El CMH sostiene además que sus asambleas son parte de sus funciones gremiales y que las áreas críticas y emergencias siguen atendidas.
El conflicto ha sumado un frente legal. El Ministerio Público admitió una denuncia contra el CMH, presentada por un paciente, por presuntas vulneraciones al derecho a la salud.
La Fiscalía Especial de Derechos Humanos investigará si las asambleas se hicieron conforme a la ley del colegio y sus estatutos, y podría pedir documentación y citar a sus directivos.
El abogado Áfrico Madrid, del Observatorio Latinoamericano de Derechos Humanos, informó de la admisión del caso y aclaró que no busca criminalizar la protesta ni desconocer las demandas salariales, sino que las medidas de presión respeten los derechos de los pacientes. Por ahora no hay sanciones ni responsabilidades establecidas contra los directivos.
También se han sumado críticas desde el sector empresarial. El director ejecutivo del Cohep, Armando Urtecho, calificó de “cártel” a la dirigencia del colegio y pidió a Trabajo actuar, y organizaciones de la sociedad civil solicitaron al Tribunal Superior de Cuentas investigar los pagos a médicos durante las asambleas.
Según cifras de las autoridades sanitarias, las asambleas han provocado la postergación de 27,303 citas médicas y la suspensión de 3,023 cirugías selectivas programadas entre agosto y septiembre.
Entre las atenciones afectadas, Salud menciona tres mil 092 consultas pediátricas y dos mil 979 atenciones a mujeres que requerían ultrasonidos, mamografías y seguimiento de lesiones premalignas o malignas.
Otros recuentos publicados hablan de más de 40 mil consultas y 4 mil cirugías suspendidas en 39 días.
Mientras las partes discrepan sobre cuántos médicos siguen sin cobrar, no se ha anunciado una nueva fecha de reunión ni una salida al conflicto.





