TEGUCIGALPA, Honduras
La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, lanzó una fuerte advertencia sobre el rumbo del proceso electoral y es que, a menos de cinco meses de las elecciones generales, denunció que el desarrollo del cronograma está paralizado y advirtió que no existen condiciones reales para garantizar los comicios programados para el 30 de noviembre.
López recordó que hace varios meses advirtió públicamente sobre la fragilidad del proceso electoral y fue duramente cuestionada por sectores políticos, “fui criticada por ello. Hoy, los hechos me dan la razón”, expresó con firmeza.
Su declaración surge en un momento de creciente tensión interna dentro del organismo electoral y en medio de disputas por la implementación del Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
Según explicó, hasta el lunes 7 de julio el cronograma electoral avanzaba conforme a lo previsto.
Sin embargo, ese día las empresas licitantes no pudieron entregar sus ofertas para el TREP, luego de que militante del Partido Libertad y Refundación bloquearan los accesos al CNE, impidiendo la recepción de documentos. Desde entonces, las actividades han quedado suspendidas.
La consejera presidenta también denunció la reiterada ausencia del consejero Marlon Ochoa, quien ha sido convocado en cuatro ocasiones a sesiones del Pleno sin presentarse.
Además, sostuvo que se estarían utilizando movilizaciones políticas como mecanismo de obstrucción.
“Ahora, para impedir que sesionemos, convocan a su militancia para rodear el edificio a las 3:00 de la tarde”, afirmó.
López también expuso que ni siquiera durante la convocatoria en el Congreso Nacional, se les garantizó seguridad, lo que compromete la integridad del personal y pone en entredicho la voluntad institucional de proteger el proceso “democrático”.
“El CNE no sólo organiza elecciones: es un pilar de la democracia y su funcionamiento es asunto de seguridad nacional”, advirtió.
En ese sentido, hizo un llamado urgente a la Policía Nacional para que redoble las medidas de protección, tanto para el personal como para las instalaciones y procesos internos del CNE.
“Exigimos garantías. Honduras no puede permitir que la voluntad del pueblo sea silenciada por la intimidación y el caos”, sentenció.
El proceso electoral enfrenta uno de sus momentos más frágiles desde la instalación del actual Consejo.
Las disputas internas sumadas a la presión de actores políticos, podrían poner en riesgo no solo la fecha de los comicios, sino también la credibilidad de los resultados por lo que López insistió en que el país debe abrir los ojos ante las señales de deterioro institucional, “las elecciones están en grave riesgo, es tiempo de actuar”.





