TEGUCIGALPA, Honduras
Empresarios, funcionarios y actores políticos protagonizan una guerra de discursos en torno al Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), en medio de crecientes cuestionamientos sobre la legitimidad del próximo proceso electoral.
La controversia se encendió luego de que el empresario Eduardo Facussé criticara el uso del sistema de transmisión, comparándolo con regímenes autoritario.
«Ni el TREP de Matamoros Batson, ni el TREP de Nicolás maduro; los hondureños queremos elecciones limpias y transparentes”, aseveró.
A sus palabras respondió el titular de la Secretaría de Planificación Estratégica, Ricardo Salgado, quien acusó a actores empresariales y políticos de fabricar una narrativa sin fundamentos.
“Mientras lo de Matamoros es un hecho concreto, del que existen muchas pruebas, lo del ‘TREP de Maduro’ es solo una argucia de la derecha fascista para imponer el fraude a favor del bipartidismo”, afirmó.
Agregó que “sería mucho más fácil ahorrarse el dinero y dejar que el bipartidismo se ponga los votos que quiera en Tegucigalpa”, y concluyó que “esa farsa de la derecha -el expediente Venezuela- no es más que una mentira mal cocinada, de la que jamás podrán presentar una sola prueba”.
Entretanto la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), López Cossette se pronunció con firmeza para desmentir comparaciones con procesos anteriores y defender la legalidad del actual sistema.
“El problema es uno, y es claro: no quieren verificación. Basta de confusión: no se está repitiendo el proceso de 2017, y quien diga lo contrario miente. Dejó claro: ¿qué se aprobó?, ¿qué se rechazó?, y por qué la narrativa del fraude es una falacia diseñada para encubrir intereses políticos y mezquinos”.
López cerró con una invitación a informarse sobre dos esquemas que compartió, “si les dedicamos unos minutos entendemos lo que realmente ocurre y dejaremos de caer en las cortinas de humo y en lo que algunos pretenden imponer a punta de violencia y pataleo”.
Desde la dirigencia oficialista, la candidata designada presidencial por el Partido Libertad y Refundación (Libre), Angélica Álvarez, también defendió la ilegalidad del proceso en su cuenta de X, “Pleno: todas las partes que lo integran completamente. Consenso: acuerdo de todas las partes. Todo fuera del Pleno y todo fuera del consenso es ilegal. Fraudes nunca más”.
En el lado opositor el activista de extrema derecha, Rashid Mejía, lanzó fuertes acusaciones contra el oficialismo, “da asco como acomodan la ley a su antojo y beneficio. Es evidente que quienes intentan sabotear las elecciones por segunda vez son el narco-familión. Están desesperados: típico comportamiento de alguien que ya está derrotado”.
La diferencia entre los actores políticos y sociales revelan una creciente polarización de cara a los próximos comicios. Mientras unos exigen transparencia con veeduría total, otros defienden la institucionalidad del proceso y acusan a la oposición de desinformar a la población.





