(Por: Óscar Esquivel) Ministerio Público es una institución creada en 1993, es relativamente nueva como nuestra democracia que a veces parece caminar pero luego vuelve a gatear y en ese claro oscuro se nos va la vida republicana.
El Ministerio Público es una institución independiente y autónoma reza el decreto pero es elegida por los diputados del Congreso Nacional que responden a intereses partidarios o particulares. En otra ocasión dedicaremos unas líneas al soberano Congreso Nacional.
Decíamos pues que el Ministerio Público creado como institución independiente, autónoma es coaptada desde su origen. Salvo mejor criterio, reconociendo que no tenemos la verdad absoluta.
La institución autónoma e independiente es la encargada de conducir e investigar presuntos delitos contra el Estado y de actos reñidos contra la ley de índole privado. Y su ley orgánica es regida de forma vertical por el fiscal general. En ese sentido, un fiscal de cualquier unidad tendrá que consultar al fiscal general que denuncia atender, que investigar y saber cuales son sus límites.
Luis Javier Santos es el fiscal que en su cuerpo lleva cicatrizado su férrea persecución contra el delito público, referente en la lucha contra la corrupción ha anunciado su retiro al frente de la UFERCO (Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción) y pidiendo ser trasladado a una fiscalía con menor presión. “Ya he dado mucho, no puedo dar más, hasta un riñón he ofrendado a la lucha contra la corrupción”.
El Ministerio Público no es ajeno a la debilidad institucional que afecta a la democracia hondureña. Quedando la sensación que siempre ha estado sujeta al gobierno de turno, por más que un nuevo inquilino diga que está vez sí se perseguirá el delito contra propios y extraños. Por lo que cuando se realiza una investigación contra un servidor público queda en la opinión pública sí esta es objetiva o una trama para silenciar voluntades.
Recientemente, Quintín Soriano alcalde de Choluteca, principal líder de los alcaldes liberales acusó al Fiscal General Johel Zelaya, a la candidata presidencial de Libre Rixi Moncada y al expresidente Manuel Zelaya de una trama que busca dañarlo políticamente y dejarlo fuera en las próximas elecciones generales de noviembre.
“Lo que quieren es ir a secuestrar documentos violentando el debido proceso, buscando como fregarme a mí con un requerimiento para inhabilitarme. Por qué, los de la fiscalía no les dice a los de la toma que se quiten para que venga la corporación municipal, haga una auditoría y así en presencia de ambas partes puedan llevarse los papeles que necesiten, dejando copias y acta de decomiso para defenderme el día de mañana “.
Y es que la alcaldía de Choluteca se encuentra tomada desde hace un año a raíz de un sector que se opone a la construcción de una terminal de buses en la ciudad.
Quintín Soriano es el coordinador departamental de campaña del candidato presidencial Nasralla.
Por su parte la señora Cossete López, Presidenta del Consejo Nacional Electoral a raíz de la crisis que atraviesa el organismo rector del proceso electoral y en relación al papel del Ministerio Público y el accionar de este frente a las protestas realizadas por el oficialismo ha dicho: “No han actuado contra ellos, sin embargo, sí han actuado contra nosotros y pues esta situación, aunque se logre pasar esta etapa compleja de los temas técnicos que nos tienen inmersos en ello, igual sobrevivirá como una pistola en la sien de las autoridades de que deberíamos estar actuando con autonomía y que, pues sí estamos actuando con base a derecho no deberíamos tener temores en un país democrático y donde las libertades son respetadas “.
Corresponde a las actuales autoridades del Ministerio Público demostrar con acciones que persiguen el delito sin distinción partidaria que tanto anhela las mayorías del pueblo hondureño o seguimos en ese eterno retorno donde tenemos la sensación que las cosas cambian y al final nada cambia.
Las mayorías del pueblo hondureño deben tener la palabra y ejercerla.



