TEGUCIGALPA, Honduras
El coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre), Manuel Zelaya, reaccionó con firmeza a las declaraciones de la fiscal general de EE.UU., Pamela Bondi, quien aseguró que funcionarios del gobierno hondureño reciben sobornos para permitir el paso de drogas de Venezuela.
Zelaya calificó estas acusaciones como “absolutamente falsas” y aseguró que el presidente Nicolás Maduro no ha pagado sobornos a funcionarios del gobierno de Honduras para permitir el tránsito de drogas. Según el exmandatario, estas afirmaciones buscan distorsionar la realidad del combate contra el narcotráfico en el país.
“El gobierno de la presidenta Xiomara Castro ha sido reconocido incluso por EE.UU., por su combate frontal contra el narcotráfico: con el aumento histórico de decomisos de droga, la destrucción de cultivos y narco laboratorios, y la entrega a la justicia de reconocidos capos, incluido el expresidente Juan Orlando Hernández, hoy condenado a 45 años de prisión en EE.UU., por haber conformado un cartel que traficó toneladas de droga hacia ese país”, afirmó Zelaya.
El exmandatario también denunció el bloqueo militar de EE.UU., contra Venezuela, calificándolo como una violación a la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
“Como fundador de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) denuncio enérgicamente el bloqueo militar de EE.UU., contra la hermana República de Venezuela, que destruye la carta de las Naciones Unidas y, con ello, el derecho internacional, atentando contra la soberanía de nuestros pueblos de América Latina y el Caribe”, agregó.
Zelaya señaló que guardar silencio ante estas agresiones sería “un crimen de lesa Patria” y un acto de “cobardía imperdonable”, al no defender la verdad y la justicia internacional. Para él, es fundamental que Honduras se pronuncie en defensa de los principios internacionales y de la soberanía de las naciones de la región.
Finalmente, cuestionó la eficacia de los mecanismos internacionales para garantizar la paz y los derechos de los países miembros: “¿Para qué sirven las Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad si no pueden hacer prevalecer la paz ni garantizar los derechos de las naciones que la integran? concluyó reafirmando su postura de rechazo a las acusaciones del país norteamericano.





