WASHINGTON, EE.UU.
El Gobierno estadounidense argumentó que estas nuevas tarifas —que irán de entre el 10 y el 12,5%— se impondrán por supuesto trabajo forzoso.
Las cuotas afectarán a 60 naciones, que representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses, de acuerdo con la oficina del representante comercial (USTR, por sus siglas en inglés).
Los socios comerciales que se hayan comprometido a adoptar y cumplir las prohibiciones de importación de trabajo forzoso tendrán un gravamen del 10%, mientras que los socios comerciales que no hayan adoptado la prohibición tendrán la tarifa más alta (12,5%), detalló la dependencia en un comunicado.
«Desde el primer día, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos ha estado trabajando para implementar la política comercial ‘Estados Unidos Primero’ del presidente [Donald] Trump, con el fin de eliminar las prácticas comerciales no recíprocas que restringen las exportaciones estadounidenses y restablecer la reciprocidad en nuestras relaciones comerciales», abundó.





