TEGUCIGALPA, Honduras
El rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Odir Fernández, se pronunció luego de que la presidenciable del Partido Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada, utilizara el auditorio Juan Lindo para un conversatorio con representantes culturales.
Fernández explicó que el espacio fue solicitado por la Secretaría de Cultura, Arte y de los Patrimonios (Secapph) con el propósito de fortalecer la vinculación entre la UNAH y esta dependencia estatal, y aclaró que la actividad se realizó mientras la universidad no había iniciado su tercer periodo académico.
“Observamos que se llevó a cabo un evento con carácter político, pero en ningún momento la institución impulsó actividad partidista alguna”, aseguró el rector, quien asumió la responsabilidad de la situación y reafirmó que la UNAH mantiene su neutralidad frente a candidaturas electorales.
No obstante, la diputada liberal Iroshka Elvir criticó duramente el uso del auditorio y cuestionó la postura de Fernández, “el rector presta las instalaciones para que la candidata haga campaña mientras otros aspirantes se ven excluidos. ¿También es el peón del “familión”? Esto no es una finca personal”, expresó la legisladora.
En respuesta, Fernández, insistió en su independencia política y defendió la autonomía universitaria: “no pertenezco a ningún partido. Lamentablemente, algunas personas actúan sin conciencia sobre lo que significa la verdadera autonomía universitaria”, declaró.
La controversia se intensificó cuando el vicecanciller de Política Exterior, Gerardo Torres, criticó la gestión del rector y cuestionó el origen de su nombramiento.
“Odir no llegó por generación espontánea la rectoría, sino con un apoyo político y académico. Su trayectoria está vinculada al Consejo Nacional Anticorrupción y a relaciones simbióticas con figuras que participan activamente en la campaña electoral”, sostuvo Torres.
El caso evidencia la tensión entre la universidad y actores políticos sobre la utilización de espacios institucionales durante el proceso electoral, generando un intenso debate sobre la autonomía y “neutralidad” de la UNAH.
Mientras algunos critican que la institución se presta para eventos políticos, otros defienden la necesidad de vincular la universidad con distintas dependencias estatales y actores de la sociedad.
La situación pone en el centro de discusión la delicada línea entre colaboración institucional y respaldo a candidaturas, un tema que seguirá siendo monitoreado por la opinión pública y actores políticos de cara a las elecciones generales.





