TEGUCIGALPA, Honduras
El Gobierno de EE.UU. descartó una nueva extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos hondureños, con lo que miles de personas que residen en ese país bajo esa figura migratoria deberán regularizar su situación por otra vía o abandonar el territorio estadounidense una vez venza el plazo vigente.
La decisión fue comunicada ayer por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que argumentó que las condiciones que motivaron la designación original ya no se mantienen.
El TPS para Honduras fue otorgado en 1999 tras el paso del huracán Mitch y se renovó de forma sucesiva durante más de dos décadas.
Según las cifras manejadas por las autoridades estadounidenses, alrededor de 50 mil hondureños se encuentran amparados por este programa, la mayoría de ellos con largos años de residencia, empleo estable y familias constituidas en Estados Unidos.
El beneficio les permitía permanecer legalmente en el país y contar con permiso de trabajo, sin ofrecer una ruta directa hacia la residencia permanente.
El anuncio marca el fin de un proceso que había estado en disputa en tribunales y en el debate político estadounidense. Organizaciones de migrantes han expresado su rechazo a la medida y han anunciado que evaluarán recursos legales, mientras que actores favorables a la decisión sostienen que el programa se había extendido más allá de su propósito temporal.
Desde Honduras, el Gobierno indicó que mantiene gestiones para los connacionales afectados, en un contexto en que las remesas familiares, en buena parte enviadas desde EE.UU., representan una de las principales fuentes de divisas del país.
Los beneficiarios tendrán poco tiempo para hacer efectiva su salida o acogerse a otra figura migratoria que les permita permanecer en EE.UU.





