Venezuela se mantiene en alerta tras denunciar a EEUU de promover un «falso positivo» en el Caribe

Redacción El Pulso12 septiembre, 2025

CARACAS, Venezuela 

El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, denunció a través de un comunicado difundido en sus redes sociales que Estados Unidos estaría promoviendo un «falso positivo» como justificación para una escalada militar contra el país caribeño.

«Sin duda alguna, esta fake news forma parte de las operaciones psicológicas contempladas en el tradicional libreto de guerra de los EEUU, destinado a crear escenarios ficticios como condición previa para intervenciones armadas; en este caso bajo la fatua excusa de la ‘lucha contra el narcotráfico’, cuando en realidad se pretende un cambio de régimen forzado en Venezuela, que a la vez arrastraría a la región a un conflicto de imprevisibles consecuencias», escribió.

La alerta se produjo luego de la circulación en redes sociales de supuestas imágenes de un helicóptero estadounidense cerca de costas venezolanas.

«Rechazamos categóricamente y exigimos el cese de estas acciones belicistas y de guerra cognitiva orquestadas por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio y Mauricio Claver-Carone [enviado de Washington para América Latina]», añadió Padrino, quien reafirmó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se mantendrá en alerta máxima para defender la integridad territorial con «firmeza y serenidad».

El geopolítico y especialista en relaciones internacionales Oswaldo Espinoza recordó que la táctica de los falsos positivos no es nueva en la política exterior de Washington.

«Estados Unidos históricamente ha necesitado crear justificaciones para sus intervenciones y operaciones militares, como una forma de ganar el apoyo de su sociedad para sus campañas y mantener el relato de estar del lado de los ‘buenos'», explicó.

El analista enumeró varios casos: «Así se hizo para justificar una guerra contra España y expandir su dominio al Caribe norte y el Pacífico con el ‘incidente del Maine’. También con el golfo de Tonkín para entrar a la guerra con Vietnam, o con el infame tubo de ensayo para acusar a Irak de armas de destrucción masiva. Todos fueron casus belli constituidos artificialmente con el fin de intervenir y mantener el discurso de la defensa de la libertad».

Espinoza también puso el foco en el uso de noticias falsas amplificadas en redes sociales: «Hoy en día son comunes las noticias falsas acompañadas por imágenes y videos generados por inteligencia artificial, lo cual se ve agravado por el hecho de que el común no va más allá del vídeo corto o el X sin fuente ni referencia. No verifica, ni se detiene a confirmar antes de compartir, expandiendo el fake».

En su opinión, la respuesta debe ser inmediata: «Ante este fenómeno hay que estar atentos y vigilantes al surgimiento de esas tendencias y matices de opinión en crecimiento viral, y responder desmintiendo y aportando pruebas de su falsedad por la misma vía y a través de los rostros más reconocidos públicamente asociados con el proceso».

En este sentido, el internacionalista consideró que las operaciones que podrían estar sobre la mesa incluyen «bombardeos de saturación con misiles de crucero buscando suprimir las defensas aéreas y atacar el alto mando civil y militar, para crear una situación de inestabilidad pública que permitiera una operación de comandos para una supuesta extracción con complicidad interna».

Enfatizó que, aunque hoy el despliegue estadounidense no tiene capacidad para una invasión a gran escala, sí se observan maniobras que buscan asegurar posiciones logísticas: «Los movimientos de aeronaves cazas y de transporte logístico en Puerto Rico y Panamá, junto con los ejercicios anfibios en la isla Estado libre asociado, implican un despliegue logístico que acerca las líneas de suministros al Caribe sur. Hay que estar atentos a esos movimientos».

El analista advirtió que la actual agrupación naval desplegada por Washington «no cuenta con la superioridad aérea necesaria para cualquier operación de gran calibre de acuerdo a la doctrina militar occidental, pero la logística en el Caribe y lo que ahí se está instalando puede cambiar esa ecuación».

Uno de los puntos fuertes en el análisis de Espinoza es el sistema de disuasión venezolano. «El elemento de disuasión más importante lo constituye el sistema de defensa aérea por capas, conformado por sistemas de diferentes niveles de alcance adquiridos de Rusia y otros proveedores».
El experto destacó además el rol de los cazas Sukhoi-30MK2 y las capacidades antibuque desarrolladas con apoyo de Irán.
«Esta forma de disuasión le ha funcionado muy bien a muchos países acosados por grandes potencias. A un agresor no le gusta pelear cuando existe la posibilidad de contar pérdidas de vidas, equipos y prestigio. En este sentido, una nación con una estrategia A2AD [antiacceso] garantiza pérdidas al agresor que después resultan difíciles de manejar ante sus ciudadanos y suelen pasar altas facturas electorales», dijo.

Por su parte, el especialista en seguridad y defensa nacional, Vladimir Adrianza, recordó para este medio que Venezuela ya ha sido víctima de operaciones de manipulación y falsificación mediática.

«A cualquier acción que le permitiera a los Estados Unidos justificar falsamente un ataque hay que estar atentos. Esto incluye fabricar una mentira (posverdad) para justificar un bombardeo a instalaciones clave de nuestro territorio, especialmente las vinculadas con la generación de energía o las instalaciones militares», alertó. (Con información de Sputnik). 

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