TEGUCIGALPA, Honduras
El diputado del Partido Liberal, Jorge Cálix, lanzó una enérgica crítica contra lo que describió como movimientos orientados a «socavar la independencia» del Poder Judicial y la institucionalidad electoral, a menos de dos meses de los comicios.
En su pronunciamiento Cálix vinculó estas actuaciones como amenazas previas atribuidas al presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo.
Cálix aseguró que, en su opinión, el sobrino de la candidata Rixi Moncada está actuando como intermedio del “familión” y que, ha promovido investigaciones en contra de los magistrados Mario Flores Urrutia y Miriam Suyapa Barahona, calificando esas diligencias como un atentado directo contra la autonomía judicial.
Según el legislador, tales acciones generan un clima de presión sobre los jueces y minan la confianza pública en las instituciones.
El diputado también cuestionó el trato diferenciado de las fiscalizaciones: denunció que mientras a ciertos actores, como Isis Cuéllar se les brinda protección, el Ministerio Público (MP) ahora estaría orientando esfuerzos que, en su criterio, buscan vulnerar la institucionalidad electoral.
En su intervención, el legislador planteó interrogantes sobre por qué se ataca al Tribunal de Justicia Electoral (TJE) en lugar de investigar a otros actores con posibles irregularidades. Citó el caso de Rodolfo Padilla Sunceri y requirió aclaraciones sobre su inscripción, recordando –según su exposición– antecedentes que, de confirmarse pondrían en entredicho su elegibilidad.
Cálix advirtió además que la finalidad de estas maniobras sería generar un precedente jurídico y político que permita, a su juicio, manipular los resultados
electorales en contra del candidato presidencial, Salvador Nasralla, “quieren crear un precedente para robarle las elecciones… pero no lo vamos a permitir”, sentenció llamando a la población a estar alerta.
El congresista concluyó su mensaje reclamando transparencia y equidad en las investigaciones y pidió que las instituciones actúen con imparcialidad para garantizar un proceso electoral limpio.





