TEGUCIGALPA, Honduras
El Congreso Nacional atraviesa una parálisis en su agenda legislativa a pocas semanas de finalizar el periodo parlamentario, generando tensiones entre las diferentes bancadas, dejando pendientes temas claves.
En medio de esta situación, los lideres de las bancadas buscan coordinar sus estrategias, y sus declaraciones públicas evidencian el choque entre el oficialismo y la oposición.
El jefe de bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, confirmó que la reunión prevista entre los jefes de bancada y la junta directiva fue suspendida, y señaló que esta decisión forma parte de una estrategia del oficialismo para retrasar las sesiones.
“Libre nos quiere llevar a una crisis electoral”, advirtió, y agregó que su bancada ya cuenta con 43 firmas para impulsar una auto convocatoria, “si no lo hacemos hoy, será mañana; ahí se verá quién está del lado del pueblo y quién con el gobierno”, expresó Zambrano.
En respuesta, el diputado del Partido Libre, Fabricio Sandoval, aseguró que la oposición está actuando con desespero y cuestionó su intención de bloquear las sesiones.
“Zambrano miente, están desesperados. Son ellos, nacionalistas y liberales, quienes no quieren sesionar ni aprobar los decretos de las carreteras Naco-Cofradía y La Ceiba-Puerto Castilla. Que dejen de mentir y crear campañas falsas; por eso no volverán”, afirmó Sandoval.
La paralización de la agenda legislativa ha dejado pendientes proyectos y decretos clave, incluyendo la aprobación del presupuesto de la Unidad de Política Limpia y del Tribunal de Justicia Electoral, así como decretos de infraestructura vial que afectan varias regiones.
Analistas políticos señalan que la falta de consenso entre el oficialismo y la oposición podrían generar retrasos significativos en la aprobación de leyes y presupuestos, afectando la operatividad del Estado y la percepción ciudadana sobre la transparencia y la eficiencia del Congreso.





