TEGUCIGALPA, Honduras
La consejera vocal del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, rompió el silencio tras la difusión de supuestas grabaciones que la vincularían con una presunta red ilícita orientada a alterar resultados electorales.
López calificó los audios como «una fabricación completa» y aseguró que no corresponden ni a su voz ni a su manera de expresarse, denunciando un intento deliberado de desprestigiarla.
“La persecución es real; les estoy estorbando, pero no voy a poner mi cargo a disposición. ¿Qué les molesta de mí?”, cuestionó con firmeza.
La funcionaria explicó que las grabaciones fueron manipuladas y editadas con el propósito de implicarla en actos irregulares.
“Definitivamente no son escuchas; eso es una falsificación total. Usan palabras que yo jamás empleo. Por ejemplo, a Tito nunca le he dicho ‘papi’. Con Tomás no me coordino y nunca he tratado temas de transporte con nadie fuera del CNE. Tampoco tengo relación con entornos militares”, sostuvo.
López agregó que los audios hacen referencia a asuntos administrativos que no están bajo su responsabilidad directa.
“Mencionan contrataciones y temas de oficio relacionados con ofertas, pero esas gestiones corresponden a la unidad de compras. Yo únicamente reviso los informes finales, no participo en esas etapas”, aclaró.
La consejera advirtió que este tipo de acciones representan una amenaza al Estado de derecho y ponen en riesgo su seguridad personal y la de su familia.
“Han dicho que tengo mala relación con las Fuerzas Armadas, y ahora resulta que supuestamente conspiro con ellas. Es preocupante. Estamos en un enorme peligro, y yo también lo estoy. Que autoridades se presten a presentar audios fabricados y falsificados es impresentable y gravísimo para la democracia”, alertó.
Asimismo, López cuestionó la actuación del consejero Marlon Ochoa y del funcionario Joel Zelaya, quienes habrían presentado las grabaciones al Ministerio Público.
“Es lamentable que personas con esa investidura formalicen algo tan absurdo. Esto es un mundo surreal, el atropello más grande. Tengo causales suficientes para demandar al Estado de Honduras a través de ellos, y sé que voy a ganar. No me queda la menor duda”, afirmó.
Finalmente, la consejera del CNE exigió una investigación técnica e independiente que determine el origen y la autenticidad de los audios, y pidió a las autoridades evitar el uso político de información falsificada.
“Dicen que soy yo, pero no reconozco ni las voces ni las conversaciones. Están sembrando morbo. Quiero que me demuestren con quién supuestamente hablaba, porque no soy yo”, concluyó.





