TEGUCIGALPA, Honduras
El secretario de Finanzas, Cristhian Duarte, aseguró que los datos recientes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) reflejan avances sustanciales en la lucha contra la pobreza en Honduras.
Según indicó, la pobreza general se redujo en 13 puntos porcentuales y la pobreza extrema en cerca de 15 puntos, cifras que atribuyó a la creación de más de 450 mil empleos y al incremento del salario real.
Además, afirmó que la población con problemas de empleo disminuyó en 1.3 millones de personas.
Duarte señaló que la administración actual recibió “un país catatónico”, golpeado por la corrupción, el narcotráfico y el crimen organizado. Sin embargo, sostuvo que los resultados actuales demuestran que “cuando se gobierna con decencia y transparencia, es posible combatir la pobreza”.
No obstante, advirtió que el país continúa enfrentando una pobreza estructural del 60%, la cual —dijo— solo podrá superarse con reformas profundas que permitan “descapturar la economía” y garantizar que los impuestos, el crédito y los bienes públicos estén al alcance de toda la población.
Duarte alertó que existe el riesgo de regresar al modelo aplicado durante los últimos 12 años, caracterizado —según afirmó— por la entrega de recursos públicos al sector privado sin procesos de licitación ni criterios de competitividad.
Señaló que dicho esquema benefició a grupos económicos que “financiaron golpes de Estado y fraudes electorales”, lo que incrementó la desigualdad y llevó a más de tres millones de hondureños a la pobreza, además de empujar a un millón de personas a emigrar por razones económicas.
El secretario enfatizó que el gobierno ha trabajado para “rescatar el Estado” de esos intereses, desmontando mecanismos como concesiones, alianzas público-privadas y regímenes especiales que, según él, favorecieron a sectores que se enriquecieron a costa de la mayoría de la población.
Duarte detalló que el programa de inversión pública asciende a 350 mil millones de lempiras, aunque señaló que aún es insuficiente debido a la baja presión fiscal del país, situada en 17% del PIB. Comparó esta cifra con el promedio de América Latina (22%) y de la OCDE (34%), y afirmó que Honduras aún tiene margen para fortalecer su capacidad de recaudación.
El funcionario explicó que cada punto porcentual adicional de ingresos representa alrededor de 10 mil millones de lempiras.
“Si alcanzáramos el promedio regional, el país dispondría de 50 mil millones de lempiras más para salud, educación, seguridad, y apoyo al sector productivo”, aseguró.
En este sentido, defendió la aprobación de la Ley de Justicia Tributaria, la cual —según dijo— ha enfrentado resistencia de sectores que financian a candidatos de oposición.
Finalmente, Duarte expresó preocupación por las limitadas oportunidades de financiamiento en el campo: solo el 15% de los productores accede a créditos formales, y quienes lo logran enfrentan tasas de interés que alcanzan el 80%.
Recalcó que mejorar estas condiciones es esencial para impulsar la producción agrícola y combatir la pobreza rural de forma sostenible.





