TEGUCIGALPA, Honduras
El intercambio entre el candidato presidencial del Partido Liberal, Salvador Nasralla y la candidata a designada presidencial del Partido Nacional, María Antonieta Mejía, subió de nivel tras recientes declaraciones en torno al proceso electoral y la transparencia del escrutinio.
Nasralla criticó públicamente que existe “caos” en el manejo de los resultados y cuestionó el actuar de las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE), y argumentó que el país enfrenta irregularidades que ponen en duda la credibilidad del proceso.
En respuesta, Mejía confrontó directamente al líder liberal y señaló que el desorden no es producto de caprichos, sino de la falta de respeto a la institucionalidad por parte de quienes, según ella, cuestionan sin aportar pruebas.
“Salvador seamos claros y pongamos orden en el debate. Aquí no hay caos creado por capricho, El caos surge cuando se niega el respeto al voto popular y a la institucionalidad. Son cosas muy distintas”, afirmó Mejía.
La candidata nacionalista sostuvo que exigir transparencia es legítimo, pero manipular la narrativa sin pruebas “solo contamina el ambiente político”.
Añadió que las inconsistencias señaladas por Nasralla deberían sustentarse con documentos, especialmente las actas electorales, antes de hablar de fraude o robo.
Según Mejía, la forma responsable de proceder es clara: “presentar las actas, compararlas, sumarlas”, dijo que únicamente así podrían justificarse un conteo voto por voto, si fuese necesario.
Asimismo, cuestionó la postura pública del liberal, e indicó que utiliza redes sociales para “desinformar” y que no demuestra una actitud responsable frente al país pese a su trayectoria política.
“Lo que incomoda no es el debate, es la verdad que se expone”, expresó. También llamó a Nasralla a actuar con altura, a respetar la institucionalidad y a no incurrir –según ella– en discursos que buscan desacreditar el proceso.
El cruce de declaraciones refleja la tensión entre los distintos actores políticos mientras avanza la etapa final del escrutinio electoral en un contexto donde los sectores han pedido prudencia, transparencia y respeto a la voluntad popular.





