TEGUCIGALPA, Honduras
La presidenta Xiomara Castro condenó la incursión estadounidense en Venezuela para «arrestar» al gobernante Nicolás Maduro, ocurrido la madrugada del sábado en la capital Caracas.
En su cuenta de X, la mandataria indicó que la agresión militar de EE.UU. en el país suramericano «y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, constituye una afrenta a la soberanía y la independencia de los pueblos de América Latina y El Caribe, así como un desconocimiento absoluto, y una derrota moral de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional».
«Condenamos esta barbarie y nos solidarizamos con el bravo pueblo de Venezuela, y con el Presidente Nicolás Maduro y su esposa», dijo a renglón seguido la jefa del Ejecutivo.
En su retórica, la presidenta Castro reiteró que «no podemos permitir el retorno del colonialismo imperial. Honduras también ha sido víctima de la injerencia y la intervención directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó al pueblo hondureño, durante el proceso electoral, por su intención de votar por Rixi Moncada, y acompañó un fraude electoral descomunal que hiere gravemente y pone en riesgo nuestra ya frágil democracia».
De esta manera, la gobernante se sumó a la lista de presidentes, primeros ministros y jefes de gobierno de la región y el mundo, quienes condenaron la intromisión directa de Trump en los asuntos venezolanos.
Tras la incursión, autoridades venezolanas reportan, al menos, unas 80 personas muertas cuya mayoría formaban parte de la seguridad del secuestrado Maduro.
El jefe del gobierno caraqueño fue presentado este lunes ante un tribunal federal de Nueva York, donde escuchará los cargos en su contra por narcotráfico, junto a su esposa Cilia Flores.
A pesar de la acusación, el presidente de EE.UU. Donald Trump dijo que personalmente gobernará Venezuela tras sacar por la fuerza a su homólogo, al tiempo que amenazó con más ataques si el gobierno de Nicolás Maduro insiste en mantener distancia.
En tanto, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma como presidenta encargada mientras se dirime el asunto del arrestado goberante.





