TEGUCIGALPA, Honduras
La convocatoria realizada por el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, para una sesión legislativa ha intensificado la confrontación política, provocando reacciones encontradas entre distintas fuerzas partidarias que cuestionan la legalidad de sus actuaciones.
Desde el Partido Nacional, el jefe de bancada Tomás Zambrano aseguró que el Congreso no tiene atribuciones para anular una declaratoria de elecciones ni para intervenir en un proceso ya validado por el Consejo Nacional Electoral (CNE). En ese sentido, advirtió que cualquier intento de contar voto por voto o desconocer resultados electorales desde el Legislativo sería ilegal e inconstitucional.
Zambrano sostuvo además que, tras la declaratoria oficial, los únicos mecanismos legales disponibles son los recursos ante el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) y, de ser necesario, acciones ante la Sala de lo Constitucional, y reiteró que el país ya cuenta con autoridades electas de forma legítima.
Por su parte, el diputado liberal Jorge Cálix fue más contundente y afirmó que la bancada del Partido Liberal no reconoce a Redondo como presidente del Congreso, al considerar que su elección fue impuesta de manera irregular. Según Cálix, todas las actuaciones de Redondo carecen de legalidad.
El parlamentario anunció que su bancada acudirá al Congreso con una única propuesta: impulsar un juicio político contra Redondo, al que acusa de usurpación de funciones, abuso de autoridad y traición a la Patria, profundizando aún más la crisis institucional que atraviesa el Legislativo.
La convocatoria y las reacciones evidencian un escenario de alta polarización política, en medio de llamados a respetar la Constitución, el orden democrático y los mecanismos legales establecidos para la resolución de conflictos electorales.





