TEGUCIGALPA, Honduras
El comisionado en retiro de la Policía Nacional, Danilo Orellana, cuestionó la planificación y ejecución de recientes operativos de seguridad, al considerar que “no fueron procedimientos normales”, debido a la supuesta falta de garantías, coordinación y presencia de autoridades competentes en el terreno.
Según Orellana, los operativos se habrían desarrollado sin un juez ejecutor y con escasa participación de otras agencias de seguridad, lo que, a su criterio, dejó en desventaja a los agentes policiales.
“No se puede ingresar a un operativo de esa magnitud únicamente con cinco elementos, porque el riesgo es demasiado alto”, advirtió.
Al ser consultado sobre la posible presencia de carteles mexicanos operando en territorio hondureño, Orellana afirmó que existen estructuras criminales con alto nivel de organización y capacidad de control territorial, similares a las que operan en otros países de la región.
“El problema es que las rutas del narcotráfico están cambiando y Honduras se convierte en un punto estratégico de paso. Si el Estado no fortalece sus mecanismos de seguridad, esto podría agravarse”, señaló.
Asimismo, indicó que las recientes incautaciones de plantaciones de coca y hallazgos de laboratorios clandestinos evidencian que en el país ya operan redes dedicadas al procesamiento y tráfico de drogas, lo que, a su criterio, confirma la existencia de una estructura criminal que debe ser desmantelada por las autoridades.
El exjefe policial sostuvo que el gobierno debe responder con firmeza para evitar que estos grupos continúen expandiendo su influencia.
“El Estado tiene que demostrar músculo y utilizar todos los mecanismos legales y de seguridad para darle respuesta al pueblo”, expresó.
En relación con la Policía Nacional, reconoció que han existido casos de agentes vinculados a actividades ilícitas; sin embargo, insistió en que se debe fortalecer la Inspectoría General y las unidades de investigación interna para combatir la corrupción dentro de la institución.
Orellana consideró además que Honduras enfrenta un déficit significativo de agentes policiales. Explicó que el país debería contar con al menos 40 mil efectivos para atender adecuadamente las necesidades de seguridad de una población superior a los 10 millones de habitantes, mientras que actualmente apenas dispone de entre 24 mil y 26 mil policías.
Finalmente, advirtió que, de no implementarse medidas urgentes y reformas estructurales en el sistema de seguridad y justicia, el país podría enfrentar un incremento de ataques contra policías, fiscales y operadores de justicia, similar a escenarios registrados en otros países de la región.





