TEGUCIGALPA, Honduras
El exgobernante Juan Orlando Hernández regresó este domingo al país, casi ocho meses después de haber sido indultado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de la condena de 45 años de prisión que un tribunal federal de Nueva York le había impuesto por delitos de narcotráfico y tráfico de armas.
Su llegada, ocurrida cuatro años después de su extradición, se produjo en medio de un amplio operativo de seguridad y de una notoria expectativa mediática y política.
Hernández arribó alrededor de las 8:30 de la mañana en un vuelo privado al Aeropuerto Internacional de Palmerola, en el departamento de Comayagua, ubicado a unos 60 kilómetros al noroeste de Tegucigalpa. Al descender de la aeronave, vestido con una camisa azul y pantalón vaquero, se arrodilló junto a su familia sobre la pista y pronunció una breve oración de agradecimiento antes de dirigirse a las oficinas de migración para completar los trámites migratorios correspondientes.
En la pista del aeropuerto, Hernández fue recibido por su esposa, la exprimera dama Ana García, su hijo mayor y otros integrantes cercanos de su núcleo familiar, entre ellos una de sus nietas.
Sus hijas, Daniela e Isabela Hernández, habían anunciado días antes los detalles del recibimiento a través de redes sociales, describiéndolo como un reencuentro largamente esperado tras cuatro años de separación.
Al exmandatario lo acompañaron en el vuelo su abogado defensor, Renato Stabile, quien había prometido a la familia acompañarlo en el momento de su regreso, así como el general Tulio Palacios, el colaborador Willy Oseguera y otra persona identificada como amigo de Hernández en Estados Unidos, según detalló el propio exjefe del Ejecutivo en entrevistas previas a su viaje.
Fuera de la terminal aérea, cientos de simpatizantes del Partido Nacional se congregaron desde las primeras horas de la madrugada portando banderas de Honduras y del partido, así como cánticos y pancartas de bienvenida.
Numerosos seguidores llegaron en caravanas de autobuses interurbanos y vehículos particulares desde distintos puntos del país, y varios de ellos pernoctaron en Comayagua desde la noche del sábado para asegurar un lugar cerca del aeropuerto.
La afluencia de personas generó congestionamiento vehicular en la carretera CA-5, por lo que las autoridades aeroportuarias emitieron recomendaciones de tránsito, aunque aclararon que las operaciones y los itinerarios de vuelos comerciales se mantuvieron con normalidad durante la jornada.
El regreso de Hernández se concretó después de que un juez hondureño resolviera suspender de manera provisional la orden de captura internacional y la alerta roja de Interpol que pesaban en su contra, tras una solicitud presentada por su defensa para permitirle presentarse de forma voluntaria ante la justicia. Esa decisión le permitió ingresar al país sin ser detenido de inmediato a su llegada.
El indultado había sido capturado en Tegucigalpa en febrero de 2022, semanas después de dejar la Presidencia, y extraditado a Estados Unidos el 21 de abril de ese mismo año.
En marzo de 2024 fue sometido a juicio en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, donde un jurado lo halló culpable de conspirar para importar cocaína hacia territorio estadounidense y de utilizar y portar armas de fuego para facilitar el narcotráfico. En junio de ese año fue condenado a 45 años de prisión y cinco de libertad supervisada.
A finales de noviembre de 2025, el presidente Trump anunció su intención de indultarlo, medida que se hizo efectiva el 1 de diciembre, cuando Hernández recuperó su libertad.
El indulto no eliminó, sin embargo, un proceso penal independiente que el Ministerio Público de Honduras mantiene abierto en su contra por los delitos de fraude y lavado de activos, en el marco del denominado caso Pandora II, vinculado al presunto manejo irregular de más de 62 millones de lempiras durante su campaña presidencial de 2013.
Está previsto que Hernández comparezca el próximo 3 de agosto ante un juzgado hondureño para la audiencia de declaración de imputados por ese caso, donde su defensa legal solicitará que se le permita enfrentar el proceso bajo medidas sustitutivas a la prisión preventiva. Su regreso ocurre, además, en un contexto político marcado por el retorno del Partido Nacional al Poder Ejecutivo, tras la asunción de Nasry Asfura como presidente de Honduras en enero de 2026.





