TEGUCIGALPA, Honduras
El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández (2014-2022), rechazó este jueves las acusaciones de haber intimidado a representantes de la Procuraduría General de la República (PGR) durante la audiencia de declaración de imputados celebrada esta semana en el marco del caso Pandora II.
La reacción del exmandatario surge luego de que el procurador general, Dagoberto Aspra, denunciara públicamente que funcionarios de la institución fueron objeto de presuntas amenazas durante el desarrollo de la diligencia judicial.
En una conferencia de prensa ofrecida frente a su residencia, Hernández reprodujo un audio de su intervención en la audiencia con el propósito de demostrar, según afirmó, que en ningún momento incurrió en actos de intimidación y que únicamente ejerció su derecho legítimo a la defensa.
El exgobernante sostuvo que sus señalamientos estuvieron orientados a exigir un proceso judicial objetivo, imparcial y estrictamente apegado al marco legal.
«Si hubiese existido la más mínima intimidación, cualquiera de las partes habría intervenido de inmediato por desacato y falta de respeto», expresó Hernández ante los medios de comunicación.
Asimismo, aseguró que los representantes de la PGR presentes en la audiencia no interpretaron sus declaraciones como una amenaza, por lo que consideró infundadas las acusaciones formuladas posteriormente.
Durante la comparecencia, Hernández también difundió un fragmento de audio en el que manifestó su preocupación por el deterioro de la institucionalidad del país y afirmó que es víctima de una campaña de odio alimentada por un ambiente de alta polarización política.
El exmandatario sostuvo que existen activistas que, en su opinión, realizan declaraciones con el objetivo de ganar notoriedad y obtener financiamiento para sus agendas, sin medir —aseguró— las consecuencias que ello puede tener para las actuales y futuras generaciones.
Además, reprochó que mientras permaneció privado de libertad en Estados Unidos se permitieran, según dijo, ataques contra su familia con el respaldo del Estado hondureño.
En el audio presentado, Hernández también afirmó que durante su administración varios funcionarios evitaban enfrentar a estructuras del narcotráfico por temor a represalias.





