TEGUCIGALPA, Honduras
El presidente Nasry Asfura encabezó este martes los actos oficiales por el 205 aniversario de la independencia de Honduras y Centroamérica, en su primera conmemoración patria como jefe de Estado, con una jornada que combinó el protocolo tradicional, un mensaje centrado en el trabajo y la unidad, y un incidente con una manifestante que el propio mandatario intervino para resolver.
La celebración comenzó a las cinco de la mañana en el cerro Juana Laínez, donde el presidente, acompañado de autoridades civiles y militares, rindió honores mientras la Bandera Nacional ascendía en el asta del Monumento a la Paz y las FFAA disparaban las salvas de cañón que marcan cada año el inicio de las fiestas patrias. Posteriormente se dio lectura al Acta de Independencia de 1821.
Los actos protocolarios continuaron en las inmediaciones del Banco Centroamericano de Integración Económica, donde se izaron las banderas de los cinco países de la región que comparten la fecha de independencia. Fue ahí donde el mandatario dirigió su mensaje al país.
Asfura sostuvo que Honduras es una nación libre, soberana y con una gran historia, pero que la independencia también se honra trabajando: por las familias, por más oportunidades y por el desarrollo del país.
Afirmó que su gobierno cuenta con un plan y un equipo para avanzar en esos objetivos y cerró con un llamado a la unidad bajo el lema «Honduras nos une», el mismo que el Comité Cívico Interinstitucional Permanente eligió para los desfiles de este año.
Durante los actos, la médica Floridalia Aguilar, conocida por sus protestas públicas en favor del sistema de salud, se presentó en el lugar con un cartel en el que señalaba la salud como un derecho humano y lanzó consignas mientras se desarrollaba la ceremonia.
Dos agentes de la Policía Nacional intentaron retirarla del área, lo que derivó en un forcejeo. El presidente se refirió al hecho desde el estrado, pidió a las agentes que la dejaran permanecer en el sitio y ofreció disculpas por lo ocurrido.
El episodio se produjo en medio de la segunda ronda de asambleas informativas que el Colegio Médico de Honduras mantiene desde hace una semana por salarios atrasados y contratos pendientes.
Concluidos los actos protocolarios, el mandatario se trasladó al Estadio Nacional Chelato Uclés, punto de llegada de los desfiles capitalinos, en los que participan de forma voluntaria unos 60 centros educativos con bandas, palillonas, cuadros folclóricos y representaciones históricas.
La Policía Nacional desplegó más de tres mil agentes en Tegucigalpa y la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte cerró 25 vías del entorno del bulevar Suyapa desde la noche del lunes.
La Comisión Nacional de Prevención en Movilizaciones Masivas coordinó un operativo con más de seis mil personas de 21 instituciones.
De forma paralela, el Partido Libertad y Refundación convocó a sus bases a una movilización desde el puente Guadalupe hacia el parque central de la capital, en una actividad separada de los desfiles oficiales.
En San Pedro Sula y otras ciudades del país los desfiles se desarrollaron desde tempranas horas, con altas temperaturas en el Valle de Sula y pronóstico de lluvias para la zona norte y el centro del país durante la tarde.





