TEGUCIGALPA, Honduras
Las autoridades anunciaron este jueves la detención de tres individuos supuestamente involucrados en un complot contra el expresidente y coordinador del Partido Libertad y Refundación, Manuel Zelaya y generar inestabilidad política.
Estas acciones reflejan la alerta del Ministerio Público (MP) ante el riesgo que podrían impactar el orden democrático y la seguridad de altos funcionarios en el país, “exponemos un caso grave que confirma la existencia de una conspiración que tenia por objetivo paralizar el Estado, alterar el orden constitucional”.
Según el fiscal general, Johel Zelaya, las investigaciones derivaron en la identificación de los sospechosos Arcadio López Estrada, Perfecto Jesús Enamorado y Antonio Rivera. A cada uno se le imputan delitos de terrorismo y tentativa de asesinato, en un caso que el funcionario calificó de “alta gravedad para la institucionalidad del país”.
Durante la exposición de los audios, según señaló Zelaya, contienen indicios de la planificación de acciones violentas con miras a desestabilizar el gobierno y entorpecer el desarrollo de las elecciones generales programadas para noviembre, “el país se enfrenta a una amenaza directa a su democracia, y no podemos subestimarlas”, dijo.
El fiscal enfatizó que la investigación no se limita a los detenidos, sino que continúa abierta para determinar si otras personas pudieron estar implicadas en una conspiración. Además, subrayó la intención de los presuntos autores de crear un ambiente de inseguridad y desorden que comprometiera la estabilidad del Estado.
El expresidente Zelaya reaccionó a la divulgación de los audios y señaló que “estos revelan una conspiración criminal para derrocar al gobierno de Xiomara Castro, evidenciando las perversas intenciones de sectores oscuros que buscan sabotear el proceso electoral y consumar el magnicidio planificado desde el golpe de 2009. Ahora tampoco podrán lograrlo, porque nos cubre el pueblo y la sangre de Cristo”.
Por su parte, el secretario privado de la presidencia, Héctor Zelaya, afirmó que “la violencia política no tiene cabida en Honduras. Desde 2009 hemos denunciado la campaña de odio contra mi familia, y en especial contra mi padre. Ni el miedo, ni las amenazas, ni la violencia detendrán la refundación de Honduras. Seguimos firmes, con más fuerza y más convicción que nunca”.
El MP reiteró su compromiso de garantizar la institucionalidad y proteger a los ciudadanos frente a cualquier intento de alterar el orden constitucional y destacó que la acción coordinada con otras instituciones será clave para mantener la seguridad en el país.





