TEGUCIGALPA, Honduras
El tipo de cambio en Honduras alcanzó un hito relevante este 28 de agosto, cuando el precio de venta del dólar superó por primera vez los 27 lempiras, según la cotización establecida por el Banco Central de Honduras (BCH).
El precio de venta se fijó en 27.0010 lempiras y el de compra en 26.8667 lempiras, consolidando una tendencia de depreciación que se ha mantenido a lo largo de todo el año.
El movimiento no fue sorpresivo. Días antes, el propio Banco Central había advertido que el tipo de cambio se acercaba a ese umbral, luego de que la moneda estadounidense registrara un incremento sostenido durante las semanas previas.
De hecho, el nivel se alcanzó antes de lo que algunos analistas habían proyectado, quienes esperaban que ese punto se cruzara hasta finales de septiembre o inicios de octubre.
Según cifras oficiales, el tipo de cambio de referencia se ubicó en 26.8368 lempiras por dólar hacia el 20 de agosto, frente a los 26.3737 lempiras con que cerró 2025, lo que representa una depreciación acumulada de 1.76 por ciento en lo que va del año.
En términos interanuales, la devaluación fue de 3.46 por ciento, un ritmo menor al 4.77 por ciento registrado un año atrás, lo que refleja cierta desaceleración respecto al comportamiento cambiario de años anteriores.
Las autoridades del Banco Central han señalado que el comportamiento del tipo de cambio responde principalmente a la dinámica de oferta y demanda de divisas, y han pedido no generar alarma ante este ajuste.
Se estima que el precio del dólar podría cerrar el año en un rango de entre 27.15 y 27.30 lempiras, de acuerdo con proyecciones de analistas económicos.
Como factor de respaldo, el país cuenta con un nivel histórico de reservas internacionales netas, que al 20 de agosto se ubicaron en 11 mil 669 millones de dólares, equivalentes a una cobertura de 6.7 meses de importaciones.
Las autoridades monetarias han destacado que una mayor entrada de divisas —proveniente de remesas, exportaciones, inversión extranjera y turismo— podría ayudar a moderar la presión sobre el tipo de cambio en los próximos meses.
La depreciación de la moneda nacional tiene un efecto directo sobre el costo de los productos importados, ya que se requiere una mayor cantidad de lempiras para adquirir la misma cantidad de dólares.
Esta dinámica puede traducirse en presiones adicionales sobre los precios de bienes de la canasta básica y otros productos que dependen de insumos del exterior.





